¿A qué llamamos depresión?

Hoy en día podemos decir que la depresión es una de las patologías más extendidas de la actualidad.

Su abordaje y tratamiento requiere que sea pensada desde distintos enfoques, ya que diversos factores determinan el surgimiento de la “alteración anímica”.

Muchos consultantes preguntan con preocupación si es un “cuadro hereditario”. Si bien la herencia predispone, también influyen las vivencias infantiles o adolescentes, los modelos parentales, las situaciones traumáticas no elaboradas y las circunstancias presentes.

Algunas veces la depresión es reactiva a una situación vivencial, como una separación, pérdida laboral, duelo etc; Otras, asociadas a un origen endógeno o biológico.

¿Cuando consultar? Cuando se intensifican los siguientes síntomas:

Pérdida de voluntad

– Apatía

– Desinterés general

– Escasa energía

– Pérdida del sentido de la vida

– Humor deprimido o exaltado

– Altibajos del estado anímico 

– Pérdida de apetito

– Alteraciones en el sueño

Otras  se presentan más solapadas como las distimias.

En el estado anímico prevalece la desesperanza crónica, los pensamientos de tinte negativo, y la dificultad para sentir placer.

Es importante saber que de este cuadro se sale con ayuda profesional. Algunas veces con psicoterapia, y otras con tratamiento farmacológico y psicoterapéutico conjunto. 

La red de contención familiar o de allegados tiene un papel fundamental en el proceso de recuperación.